Para que sepas qué construir primero, qué incluye y qué compra la gente de verdad. Se acabó vivir en “tengo mil ideas” o sostener un negocio que solo funciona cuando tú estás a tope.
Para que tus clientes/as compren una y el siguiente pase a tu próxima oferta sin que tengas que estar lanzando cada dos por tres ni convenciendo a nadie por DM.
Te guía para decidir y construir sin adivinar. Empiezas a crear ofertas pensadas para vender en automático desde el día uno.
Yo también veía a gente enseñando capturas de ventas a cualquier hora mientras se tomaban un café con pintaza en Bali.
Mientras ellas llenaban sus cuentas de fotos entre palmeras y viajes en primera yo estaba en el otro lado: agenda llena de 1:1, dependencia absoluta de mi presencialidad para todo y lanzamientos que acababn con mi energía (y mi cuerpo) por los suelos.
O Alba estaba presente o el dinero no entraba.
Todo el rato pensaba: “Tengo que crear un sistema que no dependa de mi”.
Pero cada vez que me sentaba a decidir qué hacer, me metía en un bucle mental:
Y como no quería enfrentar esa incertidumbre… hacía lo que muchas hacemos para sentir que “avanzamos”: me ponía a currar más para clientas. A resolver, a ejecutar, a sostener. Y a posponer lo importante.
Y no me daba cuenta de una cosa:
Y eso es una trampa: te mantiene ocupada… pero no te hace avanzar.
El cambio vino cuando dejé de darle vueltas y de mirar qué estaba vendiendo todo el mundo, y seguí un marco que me dijo qué construir primero (y, más importante, por qué eso se compra sin que tengas que convencer a nadie).
Ahí vi la luz.
Lo primero que creé fue una oferta de ticket bajo con el método que en marketing se conoce como el “Vaso de Agua” (The glass of water, que en inglés todo es más cool).
¿Resultado?
Mas de 12.000 euros en ventas con un ticket bajo.
Y no fue “una edición buena y ya”: cada acción hizo varias cifras.
Pero claro, no te voy a engañar… cuando te pasa algo así, lo primero que piensas es: “Vale, ¿y si esto ha sido suerte y ya?”
Así que hice lo que haría cualquier persona con dos neuronas y un poco de cursiosidad: lo repetí.
Usé el mismo método una y otra vez.
Y cada vez que lo aplicaba, salían más ofertas que alcanzaban varias cifras. No una o dos. Habemus un patrón.
Y luego quise asegurarme de algo todavía más importante: que no era “mi caso” o “mi nicho”.
Así que empecé a enseñar este marco a otras mujeres para probarlo fuera de mi mundo.
Crianza, salud, terapia, arte… y sus productos también despegaron.
Nutricionista.
Un producto digital le dio la vuelta a su negocio: salió de las llamadas de venta, dejó de perseguir clientas y empezó a atraer a las personas adecuadas de forma natural. Más espacio, menos desgaste. Y sí: eso también le cambió la vida, no solo la facturación.
Acceso inmediato al workshop y a todas sus actualizaciones de por vida.
¿No tienes ni idea de qué vender? Vamos a usar mi Método “Filtro de oferta” para sacar ese conocimiento que ya tienes y por el que la gente sí paga (aunque a ti te parezca “una tontería” porque lo dominas).
¿Tienes demasiadas ideas y no eliges ninguna? Vamos a decidir con cuál empezar (y además la más rápida de montar, que aquí nadie quiere meterse en un máster de 6 meses). Y te marco el orden para construir el resto, para que dejes de dar vueltas y pases a ejecutar.
¿Ya probaste algo y no funcionó? Te enseño por qué probablemente pasó y cómo plantear ofertas que se vendan de verdad antes de que vuelvas a invertir tiempo en algo que se queda muerto en un drive. Y si todavía no has creado nada, mejor: te ahorras el golpe.
¿Quieres ingresos “pasivos” pero no sabes por dónde empezar? Te vas con tu ecosistema de ofertas planificado: tu primera oferta, la siguiente y cómo se conectan entre sí.
¿Quieres que tus ofertas se vendan… y que además lleven a otra oferta? Te enseño cómo se diseña esa escalera para que un cliente avance de forma natural dentro de tu mundo sin que tú estés insistiendo.
Además: el método del “Vaso de Agua” completo. El sistema exacto detrás de una oferta low ticket que generó gran parte de mis ingresos en 2025.
Y esto no es “vengo a aprender y ya”. El workshop tiene momentos de acción para que lo hagas mientras lo ves (con ejemplos reales de otros negocios). Vamos: sales con las ideas y el plan ready to go, no con más teoría para guardar “para cuando tenga tiempo”.
No vengo de una “historia perfecta” para contarte como “tienes que hacer las cosas”, vengo de la realidad más mundana.
Mi primer producto digital lo grabé con lo que tenía a mano: una silla de Ikea que era también la silla donde desayunaba, un portátil de 200 euros y la cámara de mi móvil. Nada estaba “perfecto”. Ni el fondo, ni el equipo, ni la estrategia. De hecho, lo vendí usando la cuenta de mi primera empresa que no tenía mucho que ver con el contenido que ofrecía. Tiré pá lante.
Era un curso de mentalidad y ventas. Un producto que acabó facturando cifras que, en ese momento no esperaba. Y si hay algo que me importa más que el número, es esto: la cantidad de vidas y negocios que se movieron gracias a lo que enseñé ahí dentro. Esa es la parte de la que estoy más orgullosa.
No era fancy. Era un marco. Años de planificación, emprendimiento y comunicación, psicología de compra y ventas, y mi cabeza de pedagoga (sí, ex educadora, y se nota). Un sistema que me decía cómo vender mejor.
Desde entonces he vendido decenas de ofertas digitales y he construido un negocio sólido. Sin tener equipo. He creado low tickets, membresías, cursos, programas… ofertas escalables de todo tipo. Ofertas que eran justo lo que necesitaban mis clientes.
Y quiero ayudarte a hacer lo mismo.
Porque quiero que más mujeres tengáis negocios que sirvan a otras personas de verdad… pero que también os sirvan a vosotras: con más libertad, más escalabilidad, más aire y más opciones.
Y las ofertas digitales, cuando están bien diseñadas, hacen justo eso.
Como todo lo que hago, este workshop existe para que acciones, no para que te abrumes, por lo que en máximo 2 horas y media lo tendrás listo.
En muchos casos más rápido! Hay momentos en los que os pongo a trabajar en cosas que estáis aprendiendo o auditaré para ti ejemplos de otras personas pero feel free de saltarte estas partes.
Sí. He preparado el contenido para que funcione para cualquier industria que ofrezca servicios o para cualquier persona que sepa que tiene algo bueno que aportar al mundo.
Algunas de las personas profesionales con las que he trabajado son:
Todos estos perfiles han conseguido construir una oferta pasiva en sus negocios.
Acceso inmediato al workshop y a todas sus actualizaciones de por vida.
Pero el problema no son “las ofertas digitales” en sí, sino el cómo las estás enfocando ahora mismo.
Dar vueltas a ideas hasta encontrar “la perfecta” (o lo que es lo mismo, estar en modo investigación infinitamente mientras otras personas ya están vendiendo).
Mirar lo que hace todo el mundo para “inspirarte” (y acabar comparándote e invitando a café en tacita de oro a tu síndrome de la impostora).
Esperar a sentirte más segura para ponerte en serio (siento decirte que esa seguridad aparece sólo cuando tienes un método que te marca el camino).
Nada de esto te ayuda a tomar la decisión real que has de tomar: qué vender.
Y ese bucle se repite una y otra vez mientras sigues sosteniendo el 1:1 porque es lo que “da dinero”, mientras ese negocio que te da más libertad se queda en un Doc de Drive a medio terminar.
Está en tus manos terminarlo y puedes hacerlo ahora mismo.
FRIENDLY DISCLAIMER: Tus resultados pueden variar y dependerán de tu implicación individual, experiencia profesional, conocimientos y nivel de compromiso. No hay garantías de ingresos, conversiones ni resultados específicos. Los testimonios y ejemplos presentados no pretenden representar ni garantizar que cualquier persona logrará los mismos resultados o resultados similares.
Aunque he cuidado que la información sea lo más precisa posible, nada de lo que hay aquí debe interpretarse como una promesa de ganancias. Emprender (y vender online) tiene factores que no se pueden controlar al 100%. Al comprar y usar este producto, aceptas que tú eres responsable de tus acciones y decisiones, y que Alba González no se hace responsable de tu éxito o de tus resultados (buenos o malos) derivados del uso de este material.