Orgánico sólo para lo que nos interesa

Lo que he aprendido al parar las redes durante un mes

He parado las redes durante un mes.

He observado mucho.

Y poco a poco estoy volviendo a la vida digital de nuevo.

Esto es lo que he descubierto.

Un mes de pausa y mucha observación

Últimamente estoy muy reflexiva.

He pasado un mes bastante potente y además he empezado un nuevo ciclo de terapia que me está viniendo maravillosamente bien.

Así que estoy especialmente observadora.

Dentro de esa observación decidí parar las redes durante un tiempo.

Aunque ya habéis visto esta semana que he vuelto a Instagram —mi red social favorita— y que poco a poco voy regresando a la vida digital.

Literalmente me bajé del mundo online.

Solo me quedé en pantalla para trabajar con mis clientas queridas y sus empresas.

Me bajé y me puse a mirar con intención.

Todo el mundo quiere crecer rápido

Y me di cuenta de algo:

Todo el mundo estaba hablando de crecimiento.

Y casi todo el mundo hablaba de crecimiento rápido.

Me quedé loca.

Porque hoy, que todas las personas que trabajamos en digital buscamos crecimiento orgánico en redes —porque sabemos que es más efectivo y atrae clientas más cualificadas—, parece que queremos dar un salto cuántico en nuestros negocios en cuestión de meses.

¿Hola?

¿Lo orgánico sirve para Instagram pero no para un negocio?

El crecimiento rápido no ha sido mi experiencia

Sinceramente, a veces os juro que me siento un besugo en el mundo del marketing.

Y eso que tengo un máster, así que algo debería saber.

Pero lo que sí tengo claro es esto:

El crecimiento rápido y veloz no ha sido nunca mi experiencia.

Si hoy he conseguido lo que he conseguido ha sido avanzando como una hormiguita.

Paso a paso.

Y no te voy a engañar:

A veces me han cautivado las campañas de “escala tu negocio en 6 semanas”.

Lo he probado.

Y siento decirte que, para mí, es siempre la misma historia.

El crecimiento orgánico es el que deja huella

Para mí, el crecimiento orgánico es el verdadero.

El que deja poso.

El que realmente debería interesarnos como empresarias.

Porque sí, puedes tener un crecimiento ágil.

Yo misma lo viví cuando monté mi primera empresa.

En los primeros seis meses ya tenía un equipo de tres personas.

Luego el mundo se paró y con él se frenó también ese crecimiento.

Y eso ya no estaba en mis manos.

Pero ese crecimiento llegó porque me curré muchísimo mis redes sociales, porque me esforcé mucho en que la gente me conociera y porque había creado algo diferente y bonito.

¿No será mejor ir poquito a poco?

Volviendo al crecimiento orgánico de los negocios…

Dime:

¿No te parece más interesante ir “chino-chano”, poquito a poco, y construir algo sólido?

Lo que verdaderamente nos interesa es la sostenibilidad.

Porque si quieres vivir de tu negocio durante años, tiene que ser sostenible.

O estás perdida.

El otro día compartía en Instagram que si quieres crecer rápido, probablemente yo no sea la persona indicada para ayudarte.

Pero si quieres crecer de forma sostenible, entonces sí.

Porque lo que trabajamos en sesión es construir un imperio empezando por el principio.

Y los principios, querida, no son fáciles.

En la rapidez no se retiene

En la rapidez, no se retiene.

Es como cuando buscas un tutorial en YouTube para arreglar algo y lo ves en velocidad x2.

Si dentro de unos años se vuelve a romper, tendrás que buscar el tutorial otra vez porque realmente no aprendiste nada.

Con los negocios pasa igual.

La rapidez estresa.

La rapidez frustra.

Y lo he visto muchísimas veces.

No todos los negocios crecen igual

Ni todos los negocios son iguales.

Ni todas las personas pueden crecer a la misma velocidad.

Y el motivo es muy simple:

Detrás de un negocio siempre hay personas.

Así que, aunque suene a tópico, existen tantas velocidades de crecimiento como personas.

Lo orgánico va mucho más allá de las redes

Todo esto es lo que he observado durante este mes introspectivo.

Bueno… esto y algunas cosas más que dejaré para otros capítulos.

Pero hoy quería compartir contigo esta idea:

Busca crecimiento orgánico en todo lo que hagas.

No solo en redes sociales.

También en tu negocio.

En tus relaciones.

En tu manera de construir.

Porque ese crecimiento es el que verdaderamente importa.

Y si sientes que sola no puedes encontrarlo, búscame en Instagram y escríbeme.

Porque juntas podemos construirlo.

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