La comunicación también vende (aunque no te des cuenta)
La comunicación es uno de los pilares básicos de cualquier emprendimiento.
Porque sin comunicación… no habrá ventas.
Sí, ya sé que puede sonar tópico.
Y seguramente estés pensando:
“Lo importante es hacer bien mi trabajo.”
Y sí, claro que es importante.
Fundamental, de hecho.
Pero querida:
por muy bien que hagas tu trabajo, si no comunicas lo que haces y cómo ayudas…
nadie se va a enterar.
Y por eso, para mí, comunicar es uno de los pilares más importantes de cualquier negocio.
Comunicar parece fácil… hasta que tienes que explicar lo que haces
Todas hablamos todos los días.
Tenemos conversaciones constantemente.
Y eso hace que demos por hecho que comunicar es sencillo.
Pero la realidad es bastante distinta.
Yo misma he tenido que trabajar muchísimo esta parte.
Y sigo haciéndolo.
Porque comunicar me encanta.
Siempre se me ha dado muy bien la parte presencial:
- Conferencias.
- Formaciones.
- Talleres.
Pero desde hace unos años apareció otra dimensión:
las redes sociales.
Y sinceramente… cambian tan rápido que a veces cuesta seguirles el ritmo.
Sí.
A mí también me pasa 😌
El día que entendí que tenía un problema de comunicación
Cuando monté mi primera empresa ofrecía algo muy difícil de explicar.
Era un espacio único en Galicia.
Y claro:
- Era un café… pero no solo un café.
- Era un espacio de juego alternativo… pero tampoco solo eso.
- Había talleres, charlas y eventos… pero muy distintos a lo habitual.
Recuerdo pasar meses intentando explicar qué era aquello.
Sin demasiado éxito.
Hasta que un periódico vino a hacer una noticia sobre el proyecto.
Y cuando la leí pensé:
“Vale. Hay un problema comunicativo. No han entendido nada.”
Y honestamente…
fue un golpe.
Porque entendí algo importante:
si la otra persona no entiende lo que haces, el problema no es suyo.
Es de cómo lo estás comunicando.
¿Cómo saber si tu comunicación no está funcionando?
Hay una frase que escucho muchísimo en las asesorías:
“Siento que la gente no entiende lo que ofrezco.”
Y quizá te pasa también.
Porque hoy nuestros negocios son mucho más complejos que:
- “Tengo una tienda de ropa.”
- “Soy fotógrafa.”
Ahora ofrecemos:
- Experiencias.
- Transformaciones.
- Acompañamientos.
- Metodologías.
- Procesos muy específicos.
Y además, existen nichos que hace años ni siquiera existían.
Por eso es tan importante construir una propuesta clara, concreta y fácil de entender.
Empieza por el problema que resuelves
Tu clienta quizá todavía no sabe:
- que tiene un problema.
- o que necesita ayuda.
Ahí está una de las claves.
Necesitas encontrar las palabras exactas que describen ese dolor.
Por ejemplo:
Imagina que eres fotógrafa para marcas personales.
Tu clienta quizá no busca simplemente “una sesión”.
Lo que realmente le pasa es esto:
“Me da vergüenza salir en fotos y no quiero acabar con las típicas imágenes frías de LinkedIn.”
Ahí es donde conectas.
Porque estás nombrando algo que ella siente.
Céntrate en ayudar, no solo en describir servicios
En lugar de comunicar solo:
“Hago fotografía de marca personal.”
puedes comunicar algo como:
“Te ayudo a conseguir fotos profesionales que transmitan tu esencia y te hagan sentir cómoda frente a la cámara.”
¿Ves la diferencia?
Una habla del servicio.
La otra habla de la transformación.
Y ahí está la magia.
Habla el idioma de tu clienta
Este punto es importantísimo.
Muchísimas veces utilizamos palabras que nuestra audiencia no entiende.
Imagina que vendes formación básica de marketing digital para emprendedoras y tu contenido está lleno de:
- Lead Magnet.
- CTR.
- CTA.
¿Qué pasa entonces?
Que probablemente tu clienta piense:
“Uf… esto es demasiado complicado para mí.”
Y se vaya.
Aunque precisamente necesitara tu ayuda.
Por eso siempre digo:
adapta tu lenguaje al nivel de conocimiento de la persona a la que ayudas.
Porque comunicar bien no es parecer más inteligente.
Es conseguir que la otra persona te entienda.
Y esto también aplica fuera de redes
Todo esto no sirve solo para Instagram.
También sirve:
- en eventos.
- en networking.
- en reuniones.
- en presentaciones.
Por eso recomiendo muchísimo preparar siempre estas tres preguntas:
- Quién soy.
- Qué hago.
- A quién ayudo.
Y responderlas en menos de un minuto.
Porque cuando consigues comunicar eso con claridad…
pasan cosas 😌
Conclusión
Comunicar bien no es hablar bonito.
Es conseguir que la otra persona:
- te entienda.
- se identifique.
- y piense:
“Ostras… esto es justo lo que necesito.”
Así que si sientes que tu negocio no termina de conectar…
quizá no necesitas hacer más.
Quizá necesitas aprender a explicar mejor lo que ya haces.
💛 Y si pruebas este ejercicio, cuéntame cómo te va en la comunidad.